"Jesús dijo: Si permanecen en mis palabras, serán verdaderamente mis discípulos. Y conocerán la verdad y la verdad los hará libres." (Jn 8:31)
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Alabanza vs. Adoración
Por Marisol Longanecker


Alabanza y adoración
A través de esta enseñanza usted aprenderá el significado, según la palabra, de la alabanza y la adoración. Aprenderá que ésta es tambien una arma poderosa del cristiano para edificar su vida, combatir con el enemigo y ganar luchas.
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¿Qué está buscando Dios?
¿Está buscando Dios a gente que le alabe o que le adore? Necesitamos alabarle porque esto trae cambio en nosotros. En Salmo 42:5, David estaba con un alma desanimada, y comienza a alabar a Dios. David sabía que cuando él comenzara a alabar, esto traería un cambio en él y restauraría su corazón al enfocarse en Dios y no en las circunstancias. Aunque necesitamos alabarle, Dios no necesita nuestras alabanzas. Pero Juan 4:23 dice que Dios busca adoradores. Él no esta buscando adoración sino adoradores – aquellos que adoptaron el estilo de vida y tipo de mente de un adorador.

La alabanza puede ser lejana o íntima, pero la adoración siempre es íntima:

En Lucas 19:37-40, Jesús dijo si sus discípulos no le adoran, las piedras clamarían. Las piedras no tienen una relación con Dios, pero todavía pueden alabarle. Salmo 148:3-12 dice que los árboles, las montañas, los ríos, el sol, la luna y las estrellas alaban a Dios; ellos aun no tienen una relación intima con Él. La alabanza asciende en una dirección; estamos proclamando sus obras y quien es Él. La adoración requiere una relación que nos lleve más cerca al corazón de Dios.

Alabanza es usualmente visto o escuchada, adoración no es siempre evidente al observador

La adoración puede ser tan visible como la alabanza pero ser visible no es necesariamente un criterio para determinar si es adoración. Simplemente no es posible determinar si una persona está adorando, porque solo Dios sabe si usted está verdaderamente adorando. Cuando alabamos usualmente estamos declarando Su alabanza entre nosotros, uno a otro. La adoración es más privada y primariamente tiene que ver con la Trinidad. Salmo 46:10 dice que estemos quietos y reconozcamos que Él es Dios. Podemos adorarle silenciosamente mientras nuestro espíritu medita y está admirado por quién es Dios.

“Adoración silenciosa. . . sana; une; limpia, desafía, y estimula. Nos pone cerca de esas corrientes profundas del alma que a menudo son descuidadas en la prisa y bullicio de la vida; nos permite centrarnos en compañerismo con lo Eterno y a escuchar la suave voz de Dios.” -Gerald K. Hibbert (1872-1957)

La alabanza puede ser la entrada hacia la adoración

Cantamos para entrar en alabanza y a veces alabamos para entrar en adoración. Si tenemos dificultad para entrar en adoración, comenzar con alabanza ayudará a que fluya más fácilmente. Con las muchas distracciones en nuestro rededor, a veces necesitamos remover la carne y alma para alabar al Señor. Nuestro espíritu está dispuesto pero la carne es débil (Mateo 26:41). La alabanza nos ayuda en enfocarnos; en estar enfocados hacia Dios. También nos ayuda en traer totalmente no solo nuestra mente y espíritu sino también nuestras emociones al acto de adoración.

Canciones más lentas y canciones más rápidas

Aunque la adoración es caracterizada por canciones más lentas, hay algunas excepciones. El ritmo de las canciones más lentas es más propicio para adoración y el tiempo de canciones mas rápidas promueve la actividad que caracteriza a la alabanza. La mejor manera para determinar si una canción es alabanza o adoración no es por la rapidez del tiempo sino por el tema de las palabras. La música no garantiza adoración ni es necesaria para adoración. En Lucas 7:37-38, la mujer que puso perfume en los pies de Jesús y limpió sus pies con sus lágrimas y su cabello no estaba cantando, la música no estaba involucrada, pero aún ella adoró a Jesús.

Las dos son igualmente importantes

Las dos formas de expresión de alabanza y adoración son igualmente importantes y las dos juegan un rol vital en la vida de un creyente y en la congregación. No necesitamos enfocarnos en el mecanismo de alabanza y adoración sino en complacer a Dios al simplemente expresar nuestro amor a Dios. Toda expresión externa involucrada en alabanza (cantar, levantar manos, gritar, aplaudir, bailar) también pueden ser expresiones de adoración.

Una idea equivocada

“La idea fue expresada, la alabanza crea la presencia de Dios, mientras que la adoración es nuestra reacción a su presencia.” Hay algunos problemas con este dicho. Alabanza no crea la presencia de Dios o manda la presencia de Dios. La presencia de Dios está con nosotros, basada no en nuestra alabanza sino su promesa (Mateo 18:20). Nosotros somos los que cambiamos. Nuestra conciencia de su presencia cambia; otro problema con este dicho es que la adoración no resulta solo en responder a su presencia. Hay veces cuando nos sentimos muy lejos de Dios, y aun necesitamos adorarle. (Gen. 22:5, Job 1:20)

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